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“El microscopio electrónico permite hacer un diagnóstico más exhaustivo de una determinada patología”

"En los últimos años hubo una revolución de la resolución", dijo Albarracín. Foto: José Saldías / Ampliar
Entrevista con la responsable del Centro Integral de Microscopía Electrónica (CIME), Virginia Albarracín.
Ubicado en el edificio de la Facultad de Bioquímica, Química y Farmacia de la UNT en Chacabuco 461, el Centro Integral de Microscopía Electrónica (CIME) es el único de microscopía electrónica de la provincia y el único que cuenta con microscopía electrónica de transmisión en todo el NOA. En pocos meses el CIME - servicio central del CONICET Tucumán en colaboración con la UNT –  funcionará en el Predio de El Manantial en el marco del proyecto de Polo Científico-Tecnológico para el Bicentenario. 

Por tal motivo, su responsable Virginia Albarracín visitó distintos laboratorios y centros en Alemania con la finalidad de optimizar los servicios con los que cuenta el lugar. En el país teutón, Albarracín hizo un recorrido por el Instituto Max-Planck para Conversión de la Energía Química; el Instituto Max-Planck para la Investigación del Carbono (Mülheim an der Ruhr); la Universidad de Jena; el Instituto Max-Planck de Ecología Química (Jena); el Laboratorio de Biología Molecular Europeo (EMBL) en Heidelberg; y la Compañía Zeiss en Oberkochen.  “Dentro del plan de mejoramiento institucional del CONICET-Tucumán lo que se trata es de optimizar los servicios centrales disponibles. El Laboratorio de Biología Molecular Europeo tiene un servicio de microscopía electrónica de muy alto nivel y de alta resolución”, sostuvo.  “La idea es aprovechar todos los subsidios y las colaboraciones marco que existen además de las becas Marie Curie y Erasmus. Utilizando todas estas herramientas y convenios especiales esperamos hacer una red de microscopía”, agregó. 

El nuevo edificio del CIME albergará las mejores plataformas de microscopía del país, un equipo SEM Zeiss Supra 55VP y un equipo TEM Zeiss Libra 120, ambas disponibles para toda la comunidad científica y demás sectores sociales y productivos de la región. “Con estos equipos Tucumán se convertirá en un centro de excelencia”, pronosticó.

El CIME forma parte del Sistema Nacional de Microscopía (SNM), una iniciativa del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva conjuntamente con el Consejo Interinstitucional de Ciencia y Tecnología (CICyT) enmarcada dentro del Programa de Grandes Instrumentos y Bases de Datos. “Acá estamos a disposición de usuarios que necesiten un análisis en microscopía electrónica. Este servicio no sólo tiene actividades académicas sino también de servicio social y hacia empresas, es decir, está abierto a todos los usuarios que necesiten este tipo de aparatos”, detalló Albarracín sobre la resolución de diversas problemáticas en las áreas de las ciencias biológicas; médicas; químicas; de la tierra; de los materiales; tecnológicas de los alimentos; agraria; minera; electrónica; nanobiología; y nanotecnología. “Como es una herramienta que permite visualizar una muestra a grandes aumentos sirve para estudiar, por ejemplo, nanopartículas (es una partícula con una dimensión menor que 100 nanómetro) o bien para muestras derivadas de un paciente en un hospital que necesite un análisis de una biopsia o un análisis muy específico. También el microscopio electrónico permite hacer un diagnóstico más exhaustivo de una determinada patología”, detalló la investigadora adjunta del CONICET. 

Microscopía electrónica y el auge de la ciencia

“La microscopía electrónica permite amplificar en un grado muy alto una muestra de interés. A diferencia de un microscopio óptico (encargado de reproducir y aumentar las imágenes mediante el conjunto de lentes que lo componen), el microscopio electrónico utiliza electrones para generar una imagen. Al tener esos electrones, esa imagen tiene una capacidad, un poder de resolución mucho mayor y, por eso, nos da aumentos muy grandes. Por ejemplo, en un microscopio óptico común podemos tener aumentos de 100x ("x" indica "aumento") y en el electrónico de un millónx. En Tucumán tenemos dos plataformas, dos tipos de microscopios electrónicos uno de barrido y otro de transmisión que tienen el mismo principio pero con variaciones determinadas que permiten obtener distintas imágenes o  microfotografías electrónicas (el primero, provee información sobre morfología y características de la superficie, mientras que con el segundo podemos observar la estructura interna y detalles ultraestructurales)”, definió.  

El auge de la ciencia y el apoyo a la misma también fue abordado por la responsable. “En los últimos años hubo una revolución de la resolución que ha permitido que tanto la microscopía óptica como electrónica evolucionen y lleguen a detectar a muy altos aumentos (con detalles) determinadas partículas y hasta resoluciones atómicas. En este Centro estamos pensando en aprovechar ese nuevo auge y darle el mayor uso que se pueda a nuestros equipos”, manifestó. 

Visualización de una muestra biológica

Utilizando el microscopio de barrido Zeiss Supra 55VP, Virginia Albarracín y Luciano Martínez nos mostraron un ejemplo práctico de visualización. “Lo que hacemos primero es abrir el microscopio para ubicar la muestra (que ya ha sido preparada y procesada). Luego, se la introduce en un porta espécimen. Seguidamente, la muestra biológica se coloca en la cámara del microscopio para proceder a su visualización. Finalmente, al estar la muestra en el equipo deben ajustarse parámetros en el aparato para poder visualizarla a los distintos aumentos de interés”, dijo Albarracín sobre los primeros pasos. “Es una muestra biológica que ha sido extraída de un río de montaña (Río Lules). Es un tipo de alga que se llama Cladophora y lo que estamos tratando de estudiar, junto con el doctor Hugo Fernández (Vicedecano de la Facultad de Ciencias Naturales), es si esa alga precipita determinados minerales en asociación con otras algas que se llaman diatomeas. Este es un proceso extremadamente raro que solo se ha visto en dos oportunidades en los estudios que realiza el doctor Fernández en la limnología (rama de la ecología que estudia todo lo que respecta a ecosistemas acuáticos continentales) de este río”, precisó.

Equipo completo

Además de Virginia Albarracín, el equipo científico técnico se completa con Manuel Siñeriz Louis, quien también es operador de uno de los microscopios Zeiss de transmisión; el operador Luciano Martínez, quien es técnico especializado en microscopía de barrido; la técnica preparadora de muestras para transmisión, Carolina Schlick; la técnica en fotografía y documentación, Cecilia Gallardo; el ingeniero Alberto Andrada, quien hace el mantenimiento de los equipos; y el administrativo Martín Mazzuco Cánepa, a cargo de la parte contable.