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UNT: Exactas cuenta con una Impresora 3D para el desarrollo de novedosos productos tecnológicos

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Pablo Barrionuevo, Eliana Sarris y Gustavo Jiménez trabajan con la Impresora 3D en la Facultad de Ciencias Exactas. Fotos: NOTICIASUNT / Ampliar
Un fotoestimulador para estudiar la retina y un “convertidor” de textos escritos en digitales. Entrevista con Gustavo Jiménez, Pablo Barrionuevo y Eliana Sarris.
El Instituto de Investigación en Luz, Ambiente y Visión (ILAV - CONICET- UNT) y el Departamento de Luminotecnia, Luz y Visión (DLLYV - FACET - UNT) cuentan con una impresora 3D que permitirá el desarrollo de novedosos productos tecnológicos.

El encargado de su implementación es el técnico Electrónico y personal de apoyo del CONICET, Gustavo Jiménez. El responsable, del instrumental del ILAV en el Laboratorio de Luminotecnia de la Facultad de Ciencias Exactas, contó a NOTICIASUNT que en la impresión 3D convergen tecnologías de software libre y hardware libre. "Desde el modelado de la pieza hasta el control de los motores de la impresora, todas las etapas se realizan hoy en día con software libre (la plataforma Arduino es la más utilizada y el software que se usa dentro de estas computadoras también lo es – siendo el RepRap es el más popular-)", opinó. 

Pablo Barrionuevo, ingeniero Electrónico e investigador del CONICET, expresó que lo interesante de esta tecnología es la posibilidad de construir piezas a medida para el armado de arreglos experimentales. Las impresiones 3D permiten resolver problemas como la fabricación de piezas a medida, que quizás no se elaboran por no existir demanda o se construyen pero en países lejanos al nuestro, y los costos de traslado e importación encarecen su adquisición. Barrionuevo está construyendo un fotoestimulador de 5 primarios que servirá para estudiar el funcionamiento de la retina. “Busco determinar cómo la retina codifica las señales luminosas, cómo las procesa y envía al resto del sistema nervioso central”, expuso. “El fotoestimulador es un sistema NO-invasivo lo qué es una ventaja, ya que permite estudiar cómodamente (sin necesidad de usar electrodos por ejemplo) el comportamiento del procesamiento retiniano en seres humanos vivos. Este sistema experimental es el único en toda Latinoamérica. Los laboratorios que cuentan hasta ahora con esta tecnología pertenecen a Estados Unidos, Europa y Australia”, informó.

El investigador posee un doctorado en Medio Ambiente Visual e Iluminación Eficiente (que lo cursó en la Facultad de Ciencias Exactas y Tecnología de la UNT). Para especificarse aún más hizo un posdoctorado en Chicago (Estados Unidos). “Trabajé en un laboratorio que estaba más vinculado a la clínica y a la medicina. Esta experiencia me permitió abrir la mente para trabajar con otros tipos de profesionales y puntos de vista distintos sobre un problema. Mi tesis doctoral era sobre la percepción visual pero luego de esta formación me volqué a la neurociencia visual”, afirmó. 

Por su parte, Gustavo Jiménez comentó los pasos a la hora del diseño de una pieza. “El ciclo de impresión comienza por la visión del modelo que uno quiere imprimir. Esto se hace con un plano, un bosquejo o un croquis muy rápido. El programa que utilizó es el OpenSCAD. Una vez que está modelada en la computadora hay un programa intermedio que convierte ese modelo 3D en un modelo de capas. Una vez que tenemos el modelo de capas hay un tercer programa que controla efectivamente la impresora (mueve los motores), con ese pasamos el archivo a la impresión del objeto”, enumeró el personal del apoyo del CONICET.

Estas oportunidades que las impresiones 3D vienen a satisfacer permiten concretar desarrollos de equipos que antes hubieran resultado impensables (con suerte construibles precariamente) y con ello resolver problemas, o por lo menos, acercarse cada vez más a soluciones específicas.

Un “convertidor” de textos escritos en digitales

Gracias al desarrollo de esta tecnología, Gustavo Jiménez fue preseleccionado en el concurso del programa INNovar 2015, organizado por el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de la Nación. Participó en la categoría de tecnología para discapacidad que consistió en un “convertidor” de textos escritos en digitales, mediante una cámara y un escáner, y luego en archivos de audio. Posteriormente lo presentó en Tecnópolis. “El equipo se encuentra en una etapa de prototipo y estamos buscando fondos y recursos humanos para seguir desarrollándolo”, enunció. “Está pensado para ser utilizado en cualquier biblioteca, donde personas con discapacidades visuales puedan leer diferentes textos escritos”, definió.

Implicancias jurídicas

Tal innovación implica nuevos interrogantes sobre las implicancias jurídicas, relacionadas a la propiedad intelectual de los diseños. Al respecto, Eliana Sarris (abogada de la oficina de vinculación de CONICET Tucumán y docente de la Facultad de Ciencias Exactas) dio algunas precisiones. “Cuando decimos intervención de la creatividad hablamos de potenciales invenciones, de resultados novedosos que podrían ser protegidos como derecho de autor, diseños o modelos industriales (al referirnos al diseño en plano a imprimir) e incluso modelos de utilidad y patentes (pensando en verdaderas innovaciones en la tecnología de la impresión o el material a imprimir)”, apuntó.

¿Cuál es la mejor estrategia para proteger, cómo utilizar diseños de terceros, o qué limitaciones plantean los softwares gratuitos o abiertos? son algunos de los desafíos.