“Es una fecha triste y dramática que debemos recordar para que la memoria no se pierda”

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Acto a 50 años del cierre de los ingenios tucumanos. Fotografía: Luis Ferrando. / Ampliar
Señaló el director del Instituto Superior de Estudios Sociales (UNT-Conicet), Daniel Campi, durante un acto que se realizó en la Escuela “Dean Gregorio Funes”.
El Instituto Superior de Estudios Sociales (ISES-UNT-Conicet) y la Municipalidad de la Capital realizaron un acto conmemorativo por los 50 años del cierre de los ingenios tucumanos, durante el gobierno de facto de Juan Carlos Onganía.

El evento tuvo lugar en la escuela “Dean Gregorio Funes”, ubicada en Olleros al 1.200. Del acto participaron el intendente, Germán Alfaro; el presidente del Concejo Deliberante capitalino, Javier Aybar; la directora del establecimiento, Ana María García; y el director del ISES, Daniel Campi

En el evento se presentaron documentos fotográficos y audiovisuales con testimonios de obreros y vecinos que relataron cómo se vivieron los años de esplendor y la crisis de la principal actividad industrial tucumana en el ingenio Villa Amalia, única fábrica azucarera que funcionó en nuestra Capital.

En 1966, como consecuencia directa del Golpe de Estado que le otorga la presidencia a Onganía, se produjo la intervención, desmantelamiento y cierre de 11 ingenios azucareros tucumanos. La medida fue anunciada el 21 de marzo de ese año por el Ministro de Economía del gobierno de facto, Jorge Salimei. Para hacer efectiva la orden de Onganía, durante la madrugada del 22 de agosto personal de Gendarmería Nacional ingresó a los establecimientos y tomó las instalaciones, con lo que los militares tomaron el control de la industria azucarera.

“Es una fecha triste y dramática que debemos recordar para que la memoria no se pierda, para esto sirve la historia. El ingenio Amalia era el único que estaba en la capital, hemos participado de un proyecto de investigación con estudiantes, para refrescar estos acontecimientos de este espacio industrial destruido en 1966”, expuso Campi. 

A su vez, Alfaro destacó el aporte que hizo Campi y su equipo. “Hemos venido a conmemorar los cierres de los 11 ingenios y el éxodo de miles de tucumanos. Es una herida grande que hoy no cicatriza. Quiero agradecer a la UNT que nos haya colaborado en este trabajo. Esto tiene que quedar como enseñanza para los niños”, afirmó.