Magdalena Terán recibió un subsidio por su investigación en ciencias biomédicas

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“El haber sido seleccionada significa realmente un orgullo y una inmensa responsabilidad", opinó la investigadora. Fotografías: Magdalena Terán. / Ampliar
La Fundación Florencio Fiorini y la Academia Nacional de Medicina instituyeron desde 2004 este programa anual. Su trabajo está referido a “Los síndromes talasémicos”.
Con el objetivo de estimular y favorecer la educación, formación profesional e investigación científica, la Fundación Florencio Fiorini y la Academia Nacional de Medicina instituyeron desde 2004 un programa anual que se denomina "Subsidios Florencio Fiorini para Investigación en Ciencias Biomédicas". Luego de participar de un concurso abierto de proyectos, la bioquímica e investigadora (UNT-Conicet), Magdalena Terán, fue seleccionada entre 365 trabajos por su proyecto referido a “Los síndromes talasémicos”. En total fueron otorgados 25 proyectos.

“El haber sido seleccionada significa realmente un orgullo y una inmensa responsabilidad  ya que dicha Fundación tiene como fin estimular y favorecer la educación, formación profesional e investigación científica, especialmente en el campo de la salud humana y cooperar a la beneficencia pública. Además es importante destacar que el subsidio se otorga en cooperación con la Academia Nacional de Medicina”, opinó.  

El trabajo está dirigido por la doctora Blanca Issé y la codirectora es la doctora María Eugenia Mónaco. “El subsidio tiene como objetivo primordial dar apoyo económico para estímulo científico a profesionales biomédicos argentinos para desarrollar en el país proyectos de investigación básica o aplicada en medicina humana. Cada año se convoca a participar de un concurso abierto de proyectos donde un jurado designado selecciona a los beneficiarios de los subsidios. Cada subsidio consiste en una suma de dinero a abonarse mensualmente durante un año”, indicó. 

Magdalena Terán comentó las líneas de investigación que desarrolla dentro del Instituto de Bioquímica Aplicada que pertenece a la Facultad de Bioquímica, Química y Farmacia. “Los síndromes talasémicos son un grupo de enfermedades hereditarias, que producen la deficiencia en la síntesis de una o más cadenas de la hemoglobina, dando lugar a diversos grados de anemia crónica. Como consecuencia de las inmigraciones provenientes de la cuenca del mediterráneo, Asia menor y Arabia, se introdujeron los Genes Beta talasémicos en nuestro país. Pero gracias a los avances en la ciencia son más las caracterizaciones moleculares realizadas, pudiéndose detectar las mutaciones más frecuentes y específicas para nuestro entorno”, definió. 

“La patología corresponde a un tipo de anemia crónica, en donde las complicaciones a larga data traen consecuencias importantes en aquellos pacientes que cursan sin el diagnóstico ni tratamiento adecuado. Un diagnóstico temprano sería sumamente importante ya que en etapas de mayor requerimiento como durante el embarazo, o el crecimiento acelerado (adolescencia y niñez) la anemia se hace mucho más evidente siendo fundamental suplementar al paciente para mejorar la anemia y hacer más llevaderos los síntomas que incluyen fatiga, perdida de la concentración y la memoria, entre otros”, especificó.

“En estos pacientes se produce la liberación del hierro del interior celular el cual es tóxico para el organismo e induce a la formación de radicales libre, aumentando así el estrés oxidativo celular. El estrés influye en el comportamiento y en la gravedad de la anemia de los sujetos con β-talasemia, se considera de trascendente relevancia clínica identificar las moléculas involucradas en los programas celulares desarrollados para contener y/o reducir las especies oxidantes que ocasionan daño en dichos pacientes”, determinó.
“El estudio de los eventos celulares y moleculares involucrados en la eritropoyesis, es esencial para la comprensión de la patogénesis, para el diseño de nuevas terapias de tratamiento de las hemoglobinopatías y la mejora de la calidad de vida de los pacientes”, finalizó.