Se inauguró la nueva sede del Instituto de Biodiversidad Neotropical

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Fotografías Gentileza CONICET-Tucumán. / Ampliar
En el Centro se desarrollan estudios sobre calidad de agua y evaluación del estado de los ríos, entre otras temáticas fundamentales para la región. La vinculación con la sociedad es un pilar fundamental para el IBN.
El presidente del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), Alejandro Ceccatto, y la rectora de la UNT, Alicia Bardón, estuvieron presentes durante el acto de inauguración de las instalaciones donde se alojará el Instituto de Biodiversidad Neotropical (IBN, CONICET-UNT), situado en las cúpulas de la Residencia Universitaria de Horco Molle. Del encuentro también participaron autoridades provinciales como la directora del CONICET Tucumán, Elisa Colombo; la secretaria de Ciencia, Arte e Innovación Tecnológica (SCAIT, UNT), Cristina Apella; la decana de la Facultad de Bioquímica, Química y Farmacia, Silvia González; el vicedecano de la Facultad de Ciencias Naturales e IML, Hugo Fernández; y el director del Centro Regional Tucumán-Santiago del Estero del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), Miguel Perotti, entre otros. Además, concurrieron autoridades de las instituciones de la Ciencia y la Cultura tucumanas, investigadores y miembros del CONICET Tucumán y de la UNT.

En su discurso, la rectora manifestó la importancia que estos logros tienen en el fortalecimiento de la relación entre el CONICET y las universidades nacionales. Y agregó: “es una necesidad poder seguir articulando los esfuerzos entre el sistema de Ciencia, Tecnología e Innovación, a todos los demás organismos. Ya que esa integración permitirá mejorar la calidad de vida de la población que sostiene ese sistema”.

Seguidamente, el presidente del CONICET destacó el trabajo de extensión que vienen realizando los miembros del IBN, plasmado en un convenio de articulación entre el sistema educativo y científico: “es un gran ejemplo de transferencia de conocimiento y acercamiento con la sociedad”, expresó.

A su vez, el director del IBN se mostró agradecido por llegar a esta etapa. “Lo que estamos inaugurando hoy nos enorgullece, ya que después de tantos años podemos decir que tenemos un espacio propio para seguir desarrollando líneas de investigación originales ligadas a la biodiversidad, y para seguir formando investigadores que puedan enfocarse hacia la ciencia y el bienestar de la comunidad”, sostuvo el investigador.
 
En 2014, el Ministerio de Educación de la Provincia de Tucumán y el CONICET firmaron un convenio marco de cooperación educativa mediante el cual el Consejo se comprometió a facilitar la participación de científicos en acciones tales como la colaboración en el diseño e implementación de proyectos científicos escolares; asesoramiento a docentes sobre nociones científicas; asistencia a través de materiales y/o diseños para las experiencias; participación en actividades de divulgación y difusión de las ciencias, entre otras actividades.
 
En este marco, la inauguración del edificio sirvió para establecer las pautas de un próximo convenio específico que tiene por objeto la transferencia social de conocimiento a docentes y alumnos de escuelas rurales, referidos a la utilización de animales acuáticos en la bioindicación de la calidad del agua, realización de talleres teórico-prácticos y actividades en campo. Con ello, se propenderá a avanzar en el seguimiento y mejora de los ecosistemas acuáticos.
 

Sobre el IBN

El IBN fue creado en el año 2010 como instituto de la Facultad de Ciencias Naturales de la UNT. A partir de 2014, por Resolución del Consejo, se convierte en Unidad Ejecutora de doble dependencia (UNT-CONICET). Su propuesta propende a la investigación básica y aplicada, la formación e intercambio de recursos humanos y extensión a la comunidad. Asimismo, como complemento a la investigación, la transferencia a la sociedad es uno de sus objetivos primordiales. Por otra parte, los estudios sobre calidad de agua y evaluación del estado de los ríos son las temáticas fundamentales que nuclean a gran parte de sus miembros, ya que buscan conectar las distintas líneas de trabajo con las necesidades inmediatas de la comunidad.
 
Se caracteriza por las siguientes líneas de investigación:
 
•Entomología y Biología Acuática: Taxonomía, filogenia y biogeografía de artrópodos acuáticos. Estudios de vuelo y comportamiento de enjambres.
 
•Malacología: Sistemática y diversidad de Gasterópodos en Argentina. Filogenia y biogeografía. Especies nativas y exóticas y su interacción con el medio.
 
•Ictiología: Sistemática y filogenia de Siluriformes de Argentina. Diversidad y endemismos de peces en la Cordillera Argentina. Impacto de la trucha arco iris (Salmoniformes) en ríos del NOA.
 
•Limnología: Ecosistemas superficiales y subterráneos de la región. Biodiversidad e interacciones de la comunidad bentónica (rasgos de vida e interacciones tróficas). Aplicaciones: Bioindicación de calidad de agua.
 
•Morfología funcional: Miembros de vertebrados y su funcionalidad en la locomoción. Eco-morfología del sistema locomotor. Biomecánica y comportamiento. Influencia del movimiento en la diferenciación tisular de los miembros locomotores de los tetrápodos.
 
Por último, cabe destacar que en la actualidad se desempeñan trece investigadores, de los cuales doce pertenecen al Consejo. También realizan sus funciones cinco becarios doctorales y dos postdoctorales.

Fuente: http://tucuman-conicet.gov.ar/VerNoticia.php?IdNoticia=439