“El reconocimiento de los pares es el mejor de todos"

- -
El acto tuvo lugar en la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales. Fotografías: Prensa Facultad de Medicina. / Ampliar
La Academia de Ciencias de la Salud de Tucumán nombró como miembro honorario al psiquiatra tucumano Juan Carlos Negrete, quien es profesor emérito de la Universidad de Mac-Gill, de Montreal, Canadá donde reside.
El acto, en donde el especialista habló sobre toxicomanía, se realizó este miércoles por la mañana en el Aula Magna de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales. Estuvieron el vicerrector, José García, el presidente de la Academia de Ciencia de la Salud de Tucumán, Gabriel Orce y el decano de Medicina, Ricardo Zelaya.

“Es un gran honor recibir esta distinción, sobre todo porque me la entregan compañeros  de la universidad en donde me gradué. El reconocimiento de los pares es el mejor de todos”, dijo Negrete.

García destacó que el tema tratado por Negrete, durante su exposición “es fundamental para enriquecer el campo de las adicciones en nuestra universidad”.

A su vez, Zelaya comentó que “es importante trazar lazos con la Academia para que todo graduado nuestro, pueda ayudar a nuestra facultad a crecer. La visita del doctor constituye un aporte muy importante para Tucumán”.

Por último, Orse opinó que “la Academia siempre trata de reconocer a los profesionales, en este caso Negrete viene trabajando desde 1962 en el campo de las adicciones”. 

Toxicomanía como enfermedad

Durante su discurso, Negrete expuso sobre el concepto de toxicomanía como enfermedad. “Actualmente hay más conciencia de que el individuo adicto no es una persona normal, sino que tiene el cerebro alterado, por lo tanto se deben implementar medidas correctivas”, indicó y agregó: “La recuperación psicosocial y el esfuerzo de salir adelante por parte del paciente son vitales para la recuperación”.

Respecto al tipo de drogas, puntualizó que no existe diferencias entre quienes son adictos al tabaco, alcohol, cocaína o tranquilizantes, ya que “el proceso en el cerebro es siempre el mismo”.

Durante su exposición, informó que existen dos fases en el consumidor, la de tolerancia, que es cuando el cuerpo permite que pueda consumir cada vez más cantidad de droga y la de dependencia que es cuando la sustancia se incorpora al sistema neuroquímico. En este caso, el enfermo ya no consume para disfrutar, sino para evitar el sufrimiento de la abstención.

En este sentido, explicó que además de la droga misma existe un estímulo social, por ejemplo un fumador cuando toma café tiene la necesidad de fumar. Por lo tanto hay un esclavizamiento no solo a la droga sino a muchas situaciones.

Por último resaltó que “un adicto es siempre adicto, por lo tanto la enfermedad es curable siempre y cuando no vuelva a consumir” y ejemplificó: “El alcohólico recuperado que vuelve a tomar a pesar de hacer un esfuerzo enorme por no caer de nuevo en ese comportamiento, fracasará en el intento”.

El doctor Negrete -que acaba de retirarse de la actividad profesional- lleva más de 50 años estudiando los efectos psiquiátricos de las drogas.

Fuente: Prensa Facultad de Medicina